La sexualidad
en el síndrome de Down


La sexualidad en los seres humanos  abarca  aspectos muy complejos, como lo son la autoestima de un individuo, las relaciones interpersonales y  experiencias sociales relacionadas con citas, noviazgo, matrimonio y a los aspectos físicos del sexo. La sexualidad de las personas con discapacidad intelectual se convirtió, por años, en un tema del que poco se hablaba en las familias, ya fuese por miedos o tabúes. Poco o nada intervienen en las decisiones que se toman con relación a su vida y a la solución de sus necesidades y deseos.

Los mitos que se tejen en torno a su sexualidad caen en los extremos de pensar que por su limitación  estas personas no tienen necesidad de afecto y vida sexual o son obsesivos. Es común escuchar las frases: “son como niños”. Desde el momento en que los padres y educadores reciben el diagnóstico empiezan a tender un cerco que aísla al niño o niña de la interacción social.   Es como si toda actividad sexual está prohibida o castigada para las persona con discapacidad intelectual.

No se toma en cuenta que toda persona necesita interrelacionarse para aprender e interpretar el papel de esposos, padres, amigos. La educación sexual, indispensable para el desarrollo de todas las personas, tengan ó no el síndrome de Down, contribuye a mantener una vida sexual sana, a la prevención de embarazos indeseados y de enfermedades de transmisión sexual y a aliviar otros problemas relacionados con la función sexual. Para una mejor comprensión del tema hemos de plantearnos algunas interrogantes:

¿Los individuos con síndrome de Down tienen sensaciones sexuales?

En el pasado, el sexo no era considerado un aspecto importante  para los jóvenes y adultos con síndrome de Down  debido a la errónea creencia  que el retraso mental era equivalente a un estado de la niñez permanente. Sin embargo hoy sabemos y está demostrado que las personas con síndrome de Down tienen  las mismas necesidades de  intimidad y deseos sexuales, y es importante que éstos sean tomados muy en cuenta a fin planificar  y diseñar los correspondientes programas educativos que  les permitan  asumir el reto de la vida adulta incluyendo dentro de esto las relaciones interpersonales, el noviazgo,  la vida en pareja y el aprendizaje de la vida independiente, en la cual cada una de estas personas en la medida de lo posible  pueda ser capaz de decidir con quien desea compartir su vida.

¿Los niños con síndrome de Down  se desarrollan físicamente de la misma manera que sus pares sin síndrome de Down?

Efectivamente.  Los niños que presentan síndrome de Down llevan la misma secuencia en cuanto a los cambios físicos y hormonales asociados  a  la pubertad como el resto de los niños su edad y sin síndrome de Down.

¿Los jóvenes  con síndrome de Down  experimentan los mismos cambios emocionales característicos de adolescencia al igual que el resto de la población?

Los cambios emocionales característicos de adolescencia están también presentes en los jóvenes con síndrome de Down  y se pueden intensificar por factores sociales. Cualquier adolescente que viva en la comunidad, asiste a la escuela y  que está expuesto  a los medios de comunicación, inevitablemente  desarrolla un conocimiento de la sexualidad. Los adolescentes y los adultos jóvenes con síndrome de Down  expresan a menudo interés en el noviazgo, el matrimonio  y la paternidad. Podemos esperar por tanto los mismos cambios de humor y de perspectiva que el resto de los adolescentes y debemos asumirlo con toda la naturalidad del caso, por supuesto con la debida orientación.  Por ello es muy importante desarrollar programas de educación sexual para esta población ya que la falta de ella los convierte en una población sumamente vulnerable.

¿Qué tipo de educación sexual es apropiada para las personas con síndrome de Down?

Para que un programa de educación sexual  sea realmente efectivo, estos deben  ser individualizados y  de fácil comprensión de acuerdo a las capacidades de cada persona, centrándose no solamente en los aspectos reproductivos físicos, sino  también entendiendo  la sexualidad  dentro del contexto de todas las relaciones interpersonales. Una educación eficaz   garantizará que estos jóvenes comprendan lo que es la sexualidad en el sentido lo más amplio posible, las relaciones interpersonales, las relaciones sexuales, etc., planteándola de una manera realista y socialmente aceptable. La comprensión positiva de la sexualidad incrementa la autoestima y las habilidades de interacción y comunicación.  

En el caso particular de la mujer: ¿Deben tomar las jóvenes con síndrome de Down algún tipo de medida especial desde el punto de vista del control de la natalidad?

Aproximadamente 50 por ciento de mujeres que presentan síndrome de Down son fértiles y pueden utilizar cualquier método de contracepción sin riesgo médico agregado. El método elegido dependerá de la preferencia personal, capacidad de utilizar el contraceptivo con eficacia y los efectos secundarios posibles. La esterilización quirúrgica se puede también realizar sin el riesgo agregado para las mujeres con síndrome de Down  que están en condiciones médicas estables; sin embargo, Estas jóvenes  deben  estar al tanto como sea  posible y deben ser tomadas en cuenta en la toma de cualquier decisión.

¿Existe algún tipo de medida de prevención de enfermedades que debamos tener en cuenta para las personas con síndrome de Down?

Los hombres y las mujeres síndrome de Down  tienen la misma susceptibilidad  a contraer enfermedades de transmisión  sexual que el resto de la población. El uso de condones, en el caso de los hombres   es la mejor forma de protección contra  el SIDA, herpes y otras enfermedades. La educación sexual debe incluir la información sobre enfermedades  de transmisión sexual  y cómo prevenirlas.

¿Cómo puede una persona con síndrome de Down protegerse contra el abuso sexual?

Es muy recomendable que la educación sexual en las personas con síndrome de Down comience de manera apropiada desde la infancia y se refuerce a lo largo de toda la vida. Estas personas deben ser entrenadas para el establecimiento de límites en el contacto físico, las interacciones sociales aceptadas así como también en tener respuestas acertadas ante una conducta abusiva y para pedir ayuda en caso de necesidad.

¿Las jóvenes con síndrome de Down tienen períodos menstruales normales?

La menstruación para las muchachas con síndrome de Down no es  diferente que para sus pares en la población en general. En el promedio, comienzan a menstruar a  la edad 12 años,  pero pueden comenzar desde la edad 10 incluso más tardíamente hacia los 14 años. La mayoría de las muchachas con síndrome de Down  tienen ciclos regulares con las mismas irregularidades de menor importancia típicas de su grupo  par.

Las alteraciones en un ciclo previamente regular pueden ser debido al proceso normal del envejecimiento, o pueden ser una muestra de un hipotiroidismo. La irregularidad en curso del ciclo menstrual requiere de exámenes médicos.

¿Si una mujer con síndrome de Down se embaraza, que posibilidad existe de que el bebé también nazca con la trisomía?

Por lo menos la mitad de todas las mujeres con síndrome de Down ovula y es fértil. Entre 35 y 50 por ciento de niños nacidos de madres portadoras del síndrome de Down  presentará la trisomía u otros problemas de desarrollo.

¿Cuándo comienza la menopausia para las mujeres síndrome de Down?

La menopausia puede ocurrir en una amplia gama de edades. Ocurre típicamente después de los 40 años de edad.

¿Qué porcentaje de fertilidad hay para el caso del varón con síndrome de Down?

La información científica sobre la fertilidad de hombres con síndrome de Down es limitada. Ha habido por lo menos dos casos documentados donde la paternidad de un hombre con síndrome de Down  fue confirmada. Es probable que los casos adicionales sean reconocidos - especialmente pues más hombres tienen la oportunidad de vivir en  pareja  y de desarrollar relaciones íntimas. Se desconoce el porcentaje de síndrome de Down u otras anomalías del desarrollo en el caso de descendientes del padre con síndrome de Down.  Pareciera estar claro  que, en general, los hombres con síndrome de Down   u tienen una tasa de fertilidad total perceptiblemente más baja que el de otros hombres de edades comparables. El estado de un individuo se puede determinar parcialmente haciendo un análisis del semen, pero éste puede no ser definitivo. Si una pareja desea prevenir el embarazo, los métodos contraceptivos deben ser utilizados siempre.

¿Maduran más tarde los varones con síndrome de Down que el resto de sus pares sin síndrome de Down?

El inicio de la pubertad en muchachos puede retrasarse levemente, pero esto no es un factor importante. La anatomía genital es comparable a la de los muchachos que no tienen síndrome de Down.

Conclusiones

  • Las personas con síndrome de Down manifiestan los mismos deseos y necesidades afectivas y sexuales que el resto de la población.
  • Los adolescentes con síndrome de Down  experimentan los mismos cambios en la pubertad que todos los adolescentes, aunque estos cambios se pueden retrasar levemente en  los varones con síndrome de Down  
  • Mientras que la fertilidad total de hombres con síndrome de Down  puede ser reducida perceptiblemente, sigue siendo recomendable que la pareja utilice  los métodos anticonceptivos siempre que se desee la prevención del embarazo.
  • Por lo menos 50 por ciento de mujeres con síndrome de Down  son fértiles. Las mujeres sin complicaciones de salud   pueden utilizar los métodos de  contracepción sin riesgo médico agregado.
  • La educación es un componente apropiado y altamente recomendable para desarrollar  el conocimiento sexual positivo para los individuos con síndrome de Down.
  • Integrar a la sexualidad como una dimensión humana es todavía una tarea pendiente. Esto, según dice, conlleva comprender, conocer e impulsar al ser humano con o sin discapacidad como un ser sexuado.
  • Para ello es imprescindible superar mitos, tabúes, miedos y dar lugar a la comunicación íntima e interpersonal.
  • Hay que concebir a la sexualidad como una fuente de placer, salud, bienestar, comunicación, equilibrio, armonía, amor.

No olvidemos:

La escuela y la familia son los lugares más apropiados donde el tema de la sexualidad debe ser aprovechado para construir soluciones pedagógicas que busquen la autonomía de las personas con discapacidad y su inclusión en la sociedad.

Las personas  con discapacidad son  susceptibles al engaño social y sexual y por ello deben ser bien educadas. Si no les aportamos suficiente información pueden convertirse en el grupo más vulnerable. Estas personas  deben desarrollar habilidades socio-sexuales propias de cada etapa.

Fuentes:

1.- National Down syndrome Society.   Dr. Guillermo Schwab, MD. Profesor asociado al Departamento de Medicina familiar de la Universidad de Winsconsin.

2.- Lic. Elaine Reyes, conferencia Sexualidad y discapacidad intelectual. Ecuador.

 

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