El proceso de entrenamiento de un niño en el uso del baño a veces puede ser frustrante. Esto es especialmente cierto cuando este niño presenta discapacidad intelectual. Sin embargo, es un tema que no debemos dejar a un lado ni retrasar más de la cuenta pues, entre otros aspectos, el control de esfínteres y la higiene personal, son factores indispensables para la autonomía e independencia de los niños con síndrome de Down El protocolo descrito aquí ha sido utilizado exitosamente con individuos con desórdenes del desarrollo de todas las edades.
Además de este protocolo, también puede resultar muy beneficioso el hecho de que el niño pueda tener la oportunidad de que otros le enseñen mediante el modelaje el uso adecuado del baño. Esto a algunas familias no les resulta precisamente cómodo ó apropiado. Entre los 18 y los 24 meses de edad es un buen momento para comenzar el entrenamiento.
Es muy importante destacar que el ritmo de aprendizaje en el niño con síndrome de Down es más lento, y que por ello debemos repetir muchas veces lo que queramos que aprenda.
Fuentes consultadas: