La Fundación Jérôme Lejeune de París ha celebrado sus “Jornadas Clínicas” los días 20 y 21 de noviembre, dedicadas este año a analizar aspectos básicos, clínicos y terapéuticos de diversas discapacidades intelectuales de origen genético. En el curso de estas Jornadas la Fundación Lejeune otorgó un premio a la mejor investigación clínica presentada en las Jornadas. El equipo premiado está liderado por la Dra. Ellis, del Institute of Child Health de Londres, que ha estudiado el efecto de la administración de suplementos de sustancias antioxidantes y de folato sobre el desarrollo de bebés con síndrome de Down, en un ensayo clínico que por primera vez ha sido realizado de forma randomizada (aleatorizada), en condiciones doble-ciego y en comparación con placebo.
El estudio se realizó en 156 bebés con edades comprendidas entre menos de 7 meses y hasta los 17 meses de edad. La administración de los productos fue diaria durante 18 meses. Los niños fueron distribuidos en 4 grupos: el 1º (40 niños, grupo A) recibió cada día suplementos de antioxidantes (vitamina C, 50 mg; vitamina E, 100 mg; vitamina A, 0,9 mg; zinc, 5 microgramos; selenio, 10 microgramos). El 2º (36 niños, grupo B) recibió suplemento de folato: 0,1 mg/día. El 3º (41 niños, grupo C) recibió conjuntamente las sustancias de los grupos A y B. El 4º (39 niños, grupo D) recibió placebo. Al cabo de un año de tratamiento se incrementó la dosis en un 30%.
Los niños fueron sometidos a diversas pruebas de evaluación: el Griffith Mental Development Scale con varias subescalas como evaluación cognitiva, y el MacArthur Communicative Development Index para evaluar el desarrollo de la comunicación y el lenguaje. Al mismo tiempo se realizaron análisis en los hematíes para evaluar la acción antioxidativa.
Pasados los 18 meses de tratamiento, no se detectó ningún diferencia significativa entre los grupos que recibieron suplementos de antioxidantes y de folato (grupos A, B y C) y el grupo que recibió placebo, ni en los tests de evaluación de las capacidades cognitiva y comunicativa, ni en los valores de actividad antioxidante.
Los autores concluyen que la administración de suplementos de antioxidantes y ácido fólico a los bebés y los niños con síndrome de Down carece de fundamento, y que los anuncios realizados por la firma “Targeted Nutrition Intervention” y similares, para que se administre esta terapia complementaria, no tienen base científica.
Comentario
Este trabajo es excepcional porque es el primero realizado en condiciones auténticamente rigurosas, que siguen las normas científicas de los ensayos clínicos. (Pueden verse en este Portal, en: ). Es de destacar el hecho de que la Fundación Lejeune lo haya premiado, ya que durante años esta Fundación recomendaba la administración de ácido fólico. Los resultados negativos del estudio invalidan las afirmaciones y reclamos no fundamentados de compañías que tratan de vender sus fórmulas y productos sobre bases poco seguras.
Células neuronales madre
En las mismas Jornadas se informó sobre recientes estudios realizados en Estados Unidos por el grupo del Dr. Sladek en el modelo de síndrome de Down (ratones trsiómicos Ts65Dn), a los que se inyectaron células madre neuronales en el cerebro. Al cabo de un mes de la implantación, las células madre implantadas en los cerebros de los ratones trisómicos habían emigrado desde el sitio de implantación y se habían ubicado en las áreas más relacionadas con la memoria y el aprendizaje. En cambio, las implantadas en cerebros de ratones normales se habían quedado en el sitio de implantación. Da la impresión de que las células madre no sólo sobreviven en un cerebro trisómico sino que emigran a los sitios en donde pueden ser más necesarias.
Comentario
Es el primer informe sobre las posibilidades que la administración de células madre pueda tener en el síndrome de Down. Es necesaria mucha precaución y cautela: se trata de un trabajo muy preliminar realizado en ratones, presentado inicialmente en el Congreso de Neurociencias de Estados Unidos (Atlanta, octubre 2006), que exige seguirlo, repetirlo para comprobarlo, y analizar la evolución de esas células y las consecuencias que puedan tener. En cualquier caso es una vía de esperanza que es necesario seguir.
Fuente: http://www.down21.org. Agradecimiento muy especial al Doctor Jesús Flórez