
Estos últimos tiempos han servido para derribar algunas barreras para este colectivo. Pero sólo algunas. En el ámbito legislativo se han aprobado las leyes de para las Personas con Discapacidad en la que se prevé la Igualdad de Oportunidades y no Discriminación .Además, este año, con la aprobación de la nueva Ley se han incrementado en un 5% la reserva de puestos de trabajo para personas con minusvalías en las nóminas de las empresas. Papel aguanta todo. Lo más importante cuando se promulga una Ley es darle su verdadero sentido. En otras palabras… que se cumpla.
A pesar de estos avances, todavía quedan muchas reivindicaciones por satisfacer. Una educación en igualdad de condiciones, acceso a los servicios sociales adecuados, un entorno sin barreras físicas o la integración laboral plena son algunos de los muros que aún faltan por derribar.
De todos ellos, la educación en el entorno normalizado y inserción laboral es el mayor obstáculo con el que se encuentran las personas con discapacidad. En Venezuela, cada vez más la empresa y la comunidad se han ido abriendo e insertando a personas con discapacidad. Sin embargo, los trabajos que ocupan son más precarios, de inferior calidad y poco remunerados.
Gracias al Programa CIMA de capacitación laboral de la Asociación Venezolana para el síndrome de Down, AVESID, María Simonet, Mario, Alejandro, Andreina, Linda, Diugar, entre otros, todos con Discapacidad Intelectual, han aprendido a ser felices y hoy trabajan en la empresa ordinaria como mensajeros internos y asistentes de oficina.
Todos, pese a la diversidad de patologías que presentan, tienen algo en común. Son personas con discapacidad intelectual. Esto se traduce a veces en serias dificultades para lograr aprendizajes, sin embargo, han alcanzado su sueño. Desde muy jóvenes, muchos de ellos son conscientes de sus limitaciones, pero trabajan día a día para compensarlas. “Sólo me diferencio en que necesito un poquito más de tiempo que los demás" expresa uno de ellos, Otros han tardado más tiempo en aceptar lo que le pasaba. Al comenzar a compartir con otras personas con y sin discapacidad se han dado cuenta de que, a pesar de todo, tener una discapacidad no es nada malo. Son capaces de disfrutar de la vida, alcanzar metas y cumplir sueños.
El colectivo de personas con discapacidades físicas, psíquicas y sensoriales agrupa nuestro país aproximadamente el 10% de la población, de acuerdo a las cifras ofrecidas por la Organización Panamericana de la Salud. De este porcentaje, un elevado grupo presenta discapacidad intelectual. Existe una parte de esa proporción en la que no se puede definir claramente la discapacidad intelectual, aunque quienes la padecen tienen problemas de desarrollo, de comportamiento o funcionales que les identifican con esta patología cerebral y con similares necesidades de apoyo.
Analicemos un poco las cifras de acuerdo al último Censo Nacional de población efectuado por el Instituto Nacional de Estadística venezolano:
Entidad federal |
Total 1/ |
Tipo de deficiencia, problema o discapacidad |
|||||||
Ceguera |
Sordera Total |
Retardo Mental |
Pérdida o discapacidad de extremidades superiores |
Pérdida o discapacidad de extremidades superiores |
Otra |
Ninguna |
No |
||
Total |
23.054.210 |
29.016 |
33.996 |
84.463 |
32.758 |
67.825 |
679.339 |
22.029.987 |
116.529 |
Distrito Capital |
1.836.286 |
1.973 |
2.599 |
6.194 |
2.390 |
5.532 |
46.057 |
1.759.855 |
13.014 |
Estado: |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Amazonas |
70.464 |
71 |
81 |
173 |
86 |
170 |
3.008 |
66.674 |
238 |
Anzoátegui |
1.222.225 |
1.300 |
1.475 |
3.959 |
1.375 |
2.871 |
32.119 |
1.172.834 |
7.024 |
Apure |
377.756 |
550 |
572 |
1.177 |
535 |
751 |
8.398 |
363.730 |
2.280 |
Aragua |
1.449.616 |
1.641 |
1.949 |
5.020 |
2.176 |
4.658 |
35.812 |
1.393.324 |
6.146 |
Barinas |
624.508 |
811 |
1.241 |
2.267 |
1.161 |
1.963 |
18.270 |
596.115 |
3.291 |
Bolívar |
1.214.846 |
1.394 |
1.520 |
3.670 |
1.656 |
2.955 |
31.386 |
1.166.472 |
6.662 |
Carabobo |
1.932.168 |
1.793 |
2.309 |
6.616 |
2.614 |
5.927 |
42.908 |
1.862.123 |
9.095 |
Cojedes |
253.105 |
317 |
351 |
938 |
396 |
645 |
7.787 |
242.349 |
559 |
Delta Amacuro |
97.987 |
133 |
142 |
326 |
133 |
280 |
2.413 |
94.159 |
479 |
Falcón |
763.188 |
1.207 |
1.251 |
2.834 |
883 |
1.900 |
26.561 |
726.073 |
3.043 |
Guárico |
627.086 |
934 |
991 |
2.295 |
904 |
1.561 |
20.735 |
597.543 |
2.592 |
Lara |
1.556.415 |
2.210 |
2.401 |
5.801 |
2.020 |
4.450 |
51.209 |
1.484.784 |
4.995 |
Mérida |
715.268 |
884 |
1.580 |
3.177 |
1.007 |
2.093 |
22.590 |
682.518 |
2.284 |
Miranda |
2.330.872 |
2.294 |
2.792 |
7.629 |
3.355 |
7.064 |
67.947 |
2.224.026 |
17.663 |
Monagas |
712.626 |
688 |
940 |
2.470 |
750 |
1.662 |
17.239 |
686.163 |
3.210 |
Nueva Esparta |
373.851 |
607 |
482 |
1.290 |
600 |
1.470 |
14.716 |
353.063 |
2.066 |
Portuguesa |
725.740 |
922 |
1.186 |
2.573 |
1.058 |
1.803 |
20.381 |
695.784 |
2.546 |
Sucre |
786.483 |
1.410 |
1.308 |
3.782 |
1.513 |
3.056 |
31.556 |
739.581 |
5.179 |
Táchira |
992.669 |
1.138 |
1.966 |
4.474 |
1.762 |
3.235 |
37.285 |
940.513 |
3.410 |
Trujillo |
608.563 |
906 |
1.245 |
2.657 |
739 |
1.532 |
18.835 |
580.781 |
2.409 |
Vargas |
298.109 |
368 |
429 |
1.202 |
410 |
907 |
7.303 |
286.608 |
1.137 |
Yaracuy |
499.049 |
670 |
676 |
2.011 |
595 |
1.470 |
12.701 |
480.480 |
826 |
Zulia |
2.983.679 |
4.794 |
4.507 |
11.925 |
4.639 |
9.870 |
102.105 |
2.832.825 |
16.366 |
Dependencias Federales |
1.651 |
1 |
3 |
3 |
1 |
- |
18 |
1.610 |
15 |
El 50% de las personas con minusvalías tienen síndromes reconocidos de origen genético. Existen 750 tipos, pero los más comunes son el síndrome de Down, el X Frágil y Fenilcetonuria. Uno de cada 700 nacidos, el número de afectados suele ser mayor en hombres, tiene síndrome de Down. Uno de cada 4.000 varones nacidos y una de cada 6.000 mujeres padecen el X Frágil, la primera causa de retraso mental hereditario. La Fenilcetonuria consiste en un trastorno heredado que afecta a la química del organismo y provoca retraso mental si no se diagnostica correctamente. Esta patología congénita afecta a uno de cada 10.000 niños recién nacidos.
Las causas de estos síndromes pueden producirse durante el embarazo, el parto o en los primeros años de vida. Gran parte de las personas discapacitadas situadas en el nivel "límite" no se encuadran en ningún síndrome en concreto y, en la mayoría de los casos, los síntomas no se manifiestan hasta los tres años.
Sin embargo hemos de tener muy claro que estas personas crecen, y se hacen hombres y mujeres con discapacidad. No pueden ni deben ser excluidos del entorno social donde hacen vida. Deben ser reconocidos como titulares de los mismos derechos fundamentales que el resto de los ciudadanos, y que puedan disfrutar de todos sus derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales, tal y como lo plantean la Constitución Nacional, la nueva legislación para las personas con discapacidad y los diversos tratados internacionales que han sido ratificados por Venezuela. Estos tratados internacionales tienen fuerza de Ley y por ende igualmente deben ser acatados. Lo fundamental es que todos velemos por que los mismos sean cumplidos.
Hemos recorrido un largo camino durante las últimas décadas. Desde una concepción paternalista sobre las personas con discapacidad hacia otra que les faculta a decidir sobre sus propias vidas. Debemos intensificar el trabajo con las personas con discapacidad para contribuir a su encaje en la sociedad de forma global. Esto último aboga por la necesidad de modificaciones en la sociedad para incluir y ajustar las necesidades de todos los ciudadanos, incluidas las personas con discapacidad, quienes reclaman igualdad de oportunidades y acceso a los recursos sociales como lo son el trabajo, la educación integradora, acceso a las nuevas tecnologías, servicios sociales y sanitarios, actividades deportivas y de ocio y tiempo libre.
La forma en que a menudo están organizadas nuestras sociedades lleva a que las personas con discapacidad tengan muchísima dificultad para ejercer plenamente sus derechos fundamentales y que sean excluidos socialmente, llegando a sufrir niveles inaceptablemente bajos en materia de educación y empleo.
La discriminación hacia las personas con discapacidad suele producirse en ocasiones a causa de prejuicios sociales hacia ellas, pero más a menudo por la falta de información. Esto ocasiona que estas personas sean ignoradas y olvidadas. Por ello se hace inminente la contribución y apoyo hacia las organizaciones que trabajamos con este colectivo para sacarles adelante y que puedan tomar parte activa de la sociedad. Debe de sobremanera respaldarse todas las políticas que respeten la diversidad de los seres humanos.
NO DISCRIMINACIÓN + ACCIÓN POSITIVA = INTEGRACIÓN SOCIAL